Los profesionales involucrados en la gestión de Servicios Informáticos saben que la aplicación de las mejores prácticas y directrices marcadas por ITIL son beneficiosas y aplicables a todas las organizaciones informáticas, sin tener en cuenta su tamaño.
La filosofía ITIL adopta un enfoque graduable, motivado por procesos que se adaptan a organizaciones informáticas. Esta filosofía considera que la Gestión de Servicios se basa en un número de procesos estrechamente relacionados y sumamente integrados. Estos procesos deben emplear personas y productos de modo eficiente, eficaz y económico en la provisión de Servicios Informáticos de alta calidad, innovadores y en línea con los procesos comerciales.
Los procesos de la gestión de servicios son el centro de ITIL y se organizan en torno a dos áreas clave: Apoyo al Servicio y Provisión de Servicio. El Apoyo al Servicio generalmente se centra en la operación del apoyo cotidiano de los servicios informáticos, mientras que la Provisión de Servicios se considera la planificación y mejora a largo plazo del suministro de Servicios Informáticos.
Los 10 procesos y la función involucrados en estas dos áreas son: